domingo, junio 18, 2017

Rufus,
Tomi Ungerer,
Kalandraka, 2017

Rufus, el ratpenat apassionat dels colors, és un clàssic de la literatura infantil. El va escriure i il.lustrar l´any 1961, el Premi Andersen Tomi Ungerer, a qui ja hem ressenyat en aquest bloc. 
Rufus un bon dia descobreix la llum i els colors brillants i es queda tan sorprès que decideix, amb unes pintures que troba, pintar-se de diferents colors. Ell només vol volar a la llum del sol peròli responen amb prejudicis i violència perquè la gent el veu com una amenaça. Finalment, un doctor, el doctor Tarturo, el troba, el neteja, el cura i l´ajuda a acceptar-se a sí mateix i a que torni a la seva vida nocturna sense, això mai, deixar de ser amics.
El Rufus pateix la falta d`empatia d´algunes persones, però també acaba entenent que la seva naturalesa no està malament, que ell és un ratpenat i que no necessita llums ni colors per ser feliç i aquest el descobriment que tots hem de fer, alguna vegada, a les nostres vides, perquè si no ho fem i creixem aspirant a ser el que no som realment, mai poder sentir-nos bé. I a la vida cal que un es trobi a gust amb ell mateix i cal que un aprengui a prendre les seves decisions. El missatge, per tant, és més que oportú avui en dia, doncs la nostra societat està plena de tòpics i estereotips que sembla que s` hagin de seguir per poder ser acceptats i que, potser, no caldria perquè, com Rufus, tots som únics i irrepetibles.
Les il.lustracions van alternant fons clars i obscurs i mostren els personatges i figures de manera molt clara i efectiva, ben delimitades.
El relat s´adreça a lectors des de 5 anys. Bona edat perquè és el moment de començar a acceptar la pròpia imatge i de crear-ne les bases de la personalitat on la sensibilitat i l`amistat han de ser valors importants.
De ben segur que el Rufus, com la boa Críctor, el pop Emili o la cangur Adelaida serà un bon amic dels primers lectors.
Verdad,
Care Santos,
Edebé, 2917

Por fin podemos leer la segunda parte de Mentira, uno de los textos mejor valorados por los jóvenes en los últimos tiempos. En Mentira, Care Santos planteaba una historia trepidante cuya reseña también podemos consultar en este blog. Ahora, en Verdad  nos ofrece, por así decirlo, la continuidad de la historia, la otra cara del problema.
Éric, tras cuatro años de condena en un Centro de Menores, logra salir absuelto de unos cargos que le imputaron injustamente. Gracias al valor de Xenia pudo demostrar la verdad y, al principio, del relato lo acompañamos en su salida, vacilante, llena de temores, de dudas, al mundo real, al mundo que, se supone, debe acogerlo e reinsertarlo.
Éric se encuentra con todo tipo de problemas y de prejucios. Para empezar no puede acceder a su piso, que está ocupado por una mafia; debe dormir en la calle y sufrir todo tipo de sospechas y apuros. Éric está empeñado en empezar una nueva vida, más allá de su barrio, pero los padres de Xenia, que podrían haber sido sus valedores, se empeñan en ahuyentarlo y en separarlo de su hija por miedo, por sospechas infundadas. El joven acaba yendo a su barrio para pedir ayuda a una tía, quien, sí, por supuesto, lo recibe, pero no es capaz de ofrecerle aquello que él necesita.
El relato está lleno de acción y se lee rápidamente. Nos encontramos ante un clan mafioso, descubrimos quien fue el asesino del primo de Éric, averiguamos que hay que tener mucha voluntad para poder salir adelante en un barrio como el de Éric, que, no ha cambiado ni cambiará; en un barrio en donde el tráfico de drogas parece ser una de las pocas opciones de salir adelante.
La denuncia social y moral planean continuamente sobre Verdad. Éric contra las cuerdas, sin aparente salvación porque nadie parece poder ayudarle, nadie parece creer en él, aunque aún hay esperanza. Él mismo, empeñado en rehacer su vida, empeñado en conseguir el respeto de los padres de Xenia y en demostrar lo que las apariencias ocultan.
Alberto, su abogado del Centro de Menores, es quien comienza a desenmarañan el ovillo y a aclarar el futuro de Éric. Con ayuda del sargento Roig, quien monta un dispositivo peligroso, pero eficaz, se desenmascara la red de traficantes y Éric acaba recuperando su nombre, aunque a costa de poner en riesgo su propia vida porque pasa a ser confidente de la policía y eso, de alguna manera, tiene dos caras, la dura, la peligrosa y la noble, la que le permite recuperar a Xenia.
El relato presenta una línea temporal rápida y concentrada puesto que son pocos los días en los que se desarrolla la trama, aunque sí muy intensos. Se divide en tres partes (Vida Nueva, Barrio Viejo y Resplandor)  y traza un retrato certero, lleno de crítica social, que ataca los prejucios, las impresiones sin sentido, los juicios sesgados y el juzgar por las apariencias.
Verdad es, sin duda, un relato que no decepcionará y que aaba, cómo no, con otro final abierto.

sábado, mayo 27, 2017



Empatía,
Rosario Bersabé Montes
Círculo Rojo Editorial, 2016

"Empatía" es un libro que contiene una selección de poemas que Rosario Bersabé escribió entre 2006 y 2016 llevada por la conmoción que sentía al leer o escuchar, en las noticias referencias a malos tratos o muerte, incluso, de mujeres a manos de sus parejas. Es, por lo tanto, un libro serio, conmocionado y muy ligado, por desgracia, con la actualidad que vivimos en torno a las llamadas cuestiones de género. Rosario, nos dice que “Si con mis escritos lograra que al menos una mujer aprendiera a decir basta sentiría que mis pensamientos no cayeron en terreno baldío”. Ojalá cumpla ese propósito. Son poemas especiales, con una entidad propia, con cuerpo y personalidad. Poemas que rezuman angustia, que causan desazón, que ponen el dedo en la llaga, que hieren, pero que también construyen y buscan puentes de esperanza.
De Rosario Bersabé se podrían decir muchas palabras, por ejemplo que nació en Écija en 1944 y que lleva a su pueblo en su corazón y en su alma, aunque vive felizmente en Cataluña desde hace mucho tiempo. Tardó años en darse cuenta de que la poesía la rondaba. Se preparó con prudencia y tesón y con mucha curiosidad porque Rosario es una mujer siempre en continuo aprendizaje. No fue hasta 2008 en que publicó su primer poemario, De roca y yerbabuena. Le siguieron publicaciones conjuntas y varios premios y menciones. La cruz del verbo de 2010 y El baúl de los sueños de 2013 son sus siguientes obras, aunque esta escritora astigitana no ha dejado de escribir, de crear, de tejer palabras detrás de otras. Es pudorosa con lo que escribe y no lo comparte hasta que no ha pasado por la criba de su propia auto exigencia. Empatía es, hasta la fecha, su último título publicado, aunque, conociéndola, seguro que algo nos está preparando ya.
A Rosario le preocupan algunos grandes temas, como se ve en su poesía, la memoria, el paso del tiempo, la soledad, las dudas, la tierra, el trabajo, las ausencias, el desamor, las injusticias y, sobre todo, el valor esencial de la palabra. La palabra como bálsamo para las heridas, como cura, como principio y fin de todo. La palabra. En este sentido, Rosario no solo escribe poesía adulta, sino que también se interna en la poesía infantil, como vemos en El baúl de los sueños. Lleva el ritmo en el alma, eso que Lorca llamaba duende, y es capaz de componer una décima impecable o un soneto e, incluso, alguna estrofa de aire más popular con la que requiebra a su familia o a sus amigos porque Rosario es en extremo generosa en sus poemas.
Si hasta ahora, ya nos anunciaba su sensibilidad hacia los que sufren, en Empatía, observamos un paso más, un cambio de registro por así decirlo, porque la poeta deja atrás su tono sobrio, de intimidad, y abre la puerta al grito, al espanto, al horror que le causan los malos tratos. Su poesía se convierte así en una denuncia, aunque, pese a la enormidad del tema y al compromiso que requiere, sus versos no pierden, en ningún momento, calidad poética.
Los poemas que forman el volumen van desde el verso amplio, casi libre, al arte mayor sin olvidar una estrofa que no tiene secretos para ella, el soneto. La palabra está al servicio de la denuncia, del testimonio. Son palabras duras, afiladas que se nos clavan como dardos en nuestra conciencia.
Los personajes del libro son dos, la mujer frente al maltratador. La debilidad frente a la prepotencia. Y aún hay otra voz, la de quien observa, la de quien denuncia, la voz de nuestra conciencia. A veces no existe el negro ni el blanco, solo el gris y eso la poeta lo sabe y, con extrema sensibilidad, nos ofrece una historia que va de la noche al día.
El libro se divide en cuatro partes, Amargor entre los labios (centrados en cómo se siente la persona maltratada), Todos los silencios (ahonda en el miedo en el que se instalan las personas maltratadas), Sonetos del desamor (que repasan el paisaje físico y psíquico de la persona maltratada) y Resurgir (que, como anuncia la palabra, se centra en la idea de que es posible salir adelante y empezar de nuevo).
Empatía es un poemario de coraje, valiente, honesto, que no soslaya la dureza del tema, que se convierte en un vigía que denuncia y clama a los cuatro vientos dando voz a los débiles y vulnerables y clamando con ellos. Sin duda, a nadie dejará indiferente el libro.

domingo, mayo 21, 2017

Natalí Tentori -Elizabeth Builes,
Kalandraka, 2017

Arroz con leche es el actual Premio de Poesía para Niños Ciudad de Orihuela. Está formado por un ramillete de poemas que tienen en común un aspecto gramatical; esto es, la autora, Natalí Tentori, escoge un verbo en infinitivo para nombrarlos. Así, Bordar, Abrir la puerta, Jugar, Barrer, Cazar, Lavar, Perdonar, Hilar, Tejer, Reír, Portear, Bendecir, Descansar, Conversar, Cantar o Llorar son los títulos de los poemas, unidos, además, por una cuestión de significado. Precisamente de la canción tradicional Arroz con leche toma la poeta parte del entramado externo de su texto, aunque, como veremos le da una nueva perspectiva, un nuevo significado.
Arroz con leche enlaza con la campaña argentina NiUnaMenos que, a través de las redes sociales, denuncia la violencia de género femenino. Y femenino es el universo de estos versos que, con un lenguaje hermoso, rotundo, cargado de matices y tremendamente rico, nos acercan a las relaciones afectivas entre abuelas, madres e hijas. Es un mundo íntimo el que aquí se desvela, un mundo pequeño y compartido, cargado de secretos, de artes ancestrales, de cariño, de ejemplo y de memoria. Ese mundo de las mujeres tan arraigado a la tierra es el que, con ojos de niña, contemplamos en Arroz con leche. 
Los poemas está cuajados de imágenes de la naturaleza, de lo cotidiano, de oficios antiguos, de canciones, de emociones y de sentimientos. Son poemas en los que la rima no importa ni el metro, ya que se acogen a la polirritmia, pero, como ya hemos dicho, el idioma lleno de matices, de secretos; el idioma rico de los diálogos, de las palabras heredadas, de los sueños, de las melancolías, de las tristezas de niños, de las manos de la abuela, del trabajo de las mujeres; ese idioma común, hermoso y rortundo, es el dueño absoluto del poemario. Las palabras saben, huelen, lloran, juegan, se dan la mano, se esconden, se lavan la cara y se ríen porque tienen vida y coraje.
Las ilustraciones sugeridas, esbozadas, contenidas, aunque firmes, de Elizaberh Builes y tenuemente coloreadas nos abren los ojos a la naturaleza, al mar, a los sueños, a la vegetación, al cariño de las manos y de los afectos de las abuelas y, sobre todo, a la ternura de este universo mínimo, pequeño, pero tan repleto de símbolos y de sensibilidad.
En definitiva, un poemario para almas sensibles que disfrutarán por igual niños, sobre todo niñas, y adultos, sobre todo madres y abuelas,  ya que, en definitiva, como se lee en el poema Epílogo, apela a una mujer:
"que crea en sí misma
y salga a luchar
por conquistar sus sueños
de más libertad".
La imagen del corro con la que se ilustra la portada y se cierra el poemario es una metáfora de esta unión y complicidad que se crea en Arroz con leche


domingo, mayo 14, 2017

L`Àlex i el ratolí de corda,
Leo Lionni
Kalandraka, 2017

El llibre que estem recomanant ara mateix es pot considerar un clàssic contemporani, atès que va ser publicat l`any 1969. És bo i necessari que els nens lectors d`avui s`acostin a aquest text amb la seva mirada actual perquè. segur, que entendran millor que ningú l`amistat entre l`Àlex i el Guim.
Els dos protagonistes són dos ratolins diferents, un, l`Àlex, és real i comença a sentir-se molt sol perquè tothom el fa fora i tothom el rebutja. En canvi, el Quim, que és un ratolí mecànic està molt content perquè és el favorit de la nena que sempre juga amb ell i ningú li té por.
D`alguna manera l`Àlex decideix que vol ser també con el Guim i es posa en mans d`un llangardaix màgic que té el poder de donar-li allò que vol. Peró...ep! Què passa? Semba que en Guim ja no és tan feliç, perquè la seva nena l`acaba de deixar entre les andròmines doncs té una nova joguina. Llavors, qui té més sort, l`Àlex o en Quim?
Finalment és el ratolí mecànic que canvia de natura i es torna real perquè el seu veritable amic, l`Àlex, de manera molt generosa, ha demanat pel seu amic el desig que tenia per ell. Així en Quim i l`Àlex podran compartir espai, somnis i il.lusions.
l´Àleix aprèn una lliçó cabdal que podran entendre molt bé els lectors: l´afecte passatger no serveix de res, l`afecte que va acompanyat de l`amor i l`amistat és el que ens fa ser millors persones i el que ens fa créixer. 
El text, per altra banda, està il.lustrat amb la tècnica del collage i mostra unes imatges senzilles, clares, molts impactants i plenes de llum, que, segur, faran que els més petits es fixin bé en els dos personatges i les coses que els rodegen.
L`Àlex i el ratolí de corda va adreçat als pre-lectors o als primers lectors, però tots en gaudirem de la seva lectura, com ens passa amb altres títols d`aquest creador holandès , ja un clàssic, com dèiem, de la literatura infantil. Recordem que amb aquest text va ser premiat amb la Medalla d`Honor Caldecott.




La presentación de La lucidez del alba desvelada el próximo 25 de mayo, en Madrid, en la sede de l`AEAE, reunirá, de nuevo, a amigos y creadores de las dos orillas, nombre que recibe este blog que pretende, precisamente, eso, unir las dos orillas y propiciar el intercambio cultural y humano entre todos los que creemos en la palabra.
Compartirán mesa y arroparán al poeta español, el escritor Aurelio  González Ovies, la escritora María García Esperón y quien está escribiendo estas líneas, Anabel Sáiz.



domingo, abril 30, 2017





PALABRAS PARA EL GUERNICA,
Anabel Sáiz Ripoll (26-4-2017)

¿Está en el recuerdo? ¿Lo crees?
Miramos hacia otro lado y seguimos,
Con las rutinas,
El día de unos y de otros,
Prisas, quimeras,
Pareciera que todo da vueltas
Y el centro se ha perdido.
Sentados en el dolor
Algunos se frotan las manos.
¿De verdad pasó ya?
No más muertes ni espantos
No más guerras ni disparos.
Ahora  a respirar aire puro,
A vivir nuestras pequeñas vidas,
Felices, contentos, confiados,
Ya pasó, no más guerras… ¿Pasó?
Y llega la noche con su tono gris
Y cambian los rostros
Y las armas;
Cambian los escenarios,
No es Guernica, ya no, está más lejos.
¿Más lejos, de verdad lo crees?
Y sigue la metralla devorando a los niños,
Matando a las madres,
Humillando a los hombres.
Y ya no es aquí, y respiras hondo,
Pero es al lado, son como nosotros,
Gentes que huyen,
Que corren,
Que buscan refugio,
Que piden un hombro para llorar.
El toro y el soldado,
La mujer y el niño,
El caballo malherido
Siguen gimiendo,
Siguen clamando
Porque todavía no descansan.
Todavía dura ese bombardeo
Que un 26 de abril,
Tal como hoy,
Asoló a un pueblo;
Sigue arrasando,
Mientras, unos, impotentes, lloran
Y otros, prepotentes, trafican con las lágrimas, la sangre y la vida.

sábado, abril 22, 2017

Músics de carrer (Ernest i Celestina),
Gabrielle Vicent,
Kalandraka, 2017

Ernest és un ós afectuós i bondadós i la Celestina és una rateta, intel.ligent i molt intuïtiva. Així
són els personatges d`aquesta sèrie de Gabrielle Vicent, que es pot considerar, sense dubte, ja un clàssic de la literatura infantil.
En el llibre que acaba de regalar-nos Kalandraka, ens trobem un episodi tendre i realista alhora, que no fuig dels problemes quotidians i que ens parla d`un aspecte no gaire llunyà com és la pobresa. En Ernest i la Celestina viuen amb pocs recursos i necessiten diners per solucionar unes goteres de la seva casa, però amb prou feines poden viure amb el que tenen. Ernest no sap com fer-ho i decideix anar a dormir. És la Celestina qui troba una solució i l´impulsa a l´acció. El fa tornar a tocar el violí per demanar al carrer, encara que, en un primer moment Ernest, es resisteix, acaba fent-ho i, quan no té èxit, se sent molt decebut. Llavors torna a ser la rateta qui troba una nova solució: ell tocarà i ella cantarà. Van tant bé que recullen molts diners, però se`ls gasten amb menjar...Un altre dia solucionaran les goteres.
Els dos personatges es complementen, com una mena de Quixot i Sancho. Ernest és gran, reflexiu i molt pessimista. No cerca solucions, se sent moltes vegades abatut. Celestina en canvi és llesta, somniadora, hàbil amb la paraula i també, de vegades, exigent i capritxosa. Hi ha com una antítesi perquè el personatge que hauria de trobar les solucions no ho fa i el que les hauria de rebre, és qui es mostra sempre actiu. I això és un valor important en el conte perquè, a la vida, els estereotips no funcionen gaire bé. 
En Ernest adopta el rol d`una figura protectora, una mena de pare i la Celestina és com la nena, petita, juganera, espontània i molt emprenedora. Junts es complement i junts, malgrat no ser iguals, se senten bé i es donen força.
Per altra banda, les il.lustracions, dolces, detallistes, suaus tenen gran importància perquè, de vegades, desapareix el text i els lectors han de llegir les imatges i prestar-ne força atenció.
L`amistat, la superació de les adversitats, les necessitats quotidianes, l`optimisme malgrat tot i la manca d`interès en les coses materials són aspectes que ens trobem en el conte i que ens semblen ben apropiats pels primers lectors.
L`Ernest i la Celestina es conformen amb el que tenen i valoren cada moment de la seva vida. Són senzills i viuen en pau amb ells mateixos.

El libro secreto de las princesas que también se tiran pedos,
Ilan Brenman - Ionit Zilberman,
Algar, 2017

Hace unos años, en 2011, pudimos leer una historia irreverente y muy divertida, Las princesas también se tiran pedos. Poco después, llegaba el no menos original Los animales también se tiran pedos. En ambos, conocíamos a una niña muy curiosa, Laura, quien ponía a su padre en serios apuros al preguntarle por los asuntos digestivos de princesas y animales. En los dos libros, el padre salía airoso y el lector descubría que, tras las apariencias de perfección y remilgo de ciertas princesas, existe una realidad que las hace muy cercanas, humanas, diríamos. Pues bien, han pasado los años, Laura ha crecido, pero su curiosidad no cesas. Ahora ella ya sabe leer y, un buen día, sentada en la biblioteca que tan bien conocemos de los dos anteriores títulos, la de su padre, observa un libro que le llama la atención: El libro secreto de las princesas. Entonces, como suele suceder, un recuerdo lleva a otro y Laura, emocionada, abre el libro singular. Esta vez no busca cuestiones de flatulencias, sino que le llama la atención un capítulo: "¿Por qué siempre hay villanos?". Y aquí comienza la historia de El libro secreto de las princesas que también se tiran pedos.
Ilan Brenman no defrauda nuestra expectativas porque se introduce en un tema políticamente incorrecto, por decirlo así, el de los malos de los cuentos. A través de tres malvados, como son la bruja de Hansel y Gretel, el gigante de Las habichuelas mágicas y la no menos bruja de Rapunzel, se nos trazan tres vidas, tres itinerarios personales singulares. Se demuestra que un villano no nace, sino que son las circunstancias, muy adversas, complicadas, las que hacen que sea así. Tanto nos convence que al terminar el libro, con Laura aún embebida en él, decidimos que estos malos tan malos nos caen mejor, es más, nos caen francamente bien. Y que los que nos empiezan a resultar antipáticos son los otros, porque han tenido demasiada buena prensa y porque, en el fondo, no pueden ser tan perfectos.
Ilan Brenman nos ofrece otra manera de leer los cuentos clásicos, desde una nueva perspectiva, enriquecida, llena de detalles, de contenido y de significado humano. Al fin y al cabo, somos lo que somos según nuestra experiencia, nuestras amistades, nuestros afanes.
Las ilustraciones, de Ionit Zilberman, tienen la habilidad de presentarnos a una Laura, ya crecida, casi adolescente, aunque con unos trazos similares, pero mayor. Es como volver a casa porque nos encontramos con un personaje querido al que, muchos niños, reconocerán. Es más, los lectores anteriores, como Laura, también han crecido y también saben leer solos. Siguen, por decirlo así, un mismo itinerario vital. Conocemos, gracias a las ilustraciones, también a los villanos, cuando aún no lo eran y captamos, con generosidad, los matices de su vida anterior, cuando todo aún les sonreía.
El libro, sin duda, es muy recomendable para los niños y niñas que ya saben leer y que, tal vez, conozcan los dos anteriores, aunque si empiezan la serie por este, seguro que querrán saber más e investigarán en los dos primeros títulos.
Excelente esta visión fresca y directa de los cuentos clásicos, sin prejuicios, iconoclasta, incluso, pero muy necesaria. Además, está narrado en tercera persona, pero pidiendo continuamente la complicidad del lector, con el que cuenta continuamente. Es, por otro lado, un ejemplo de que la lectura puede proporcionar momentos estelares en los lectores. El ejemplo es Laura quien pierde la noción del tiempo leyendo. Así, sin duda, les pasará a los que abran este libro.

domingo, abril 16, 2017

Dies d`abelles i sabó,
Mireia Farriol,
Stonberg Editorial, 2016

Dies d`abelles i sabó és el recent poemari de la Mireia Farriol, qui, encara que no fa gaire que ha començat la seva carrera com a poeta, sí porta anys madurant i reflexionant sobre un grapat de temes que la preocupen com a persona i com a dona i ha trobat en la poesia el mitjà idoni per donar-los a conèixer d`una manera essencial, nua potser, sempre amb saviesa i amb honestedat. 
Hi ha un tema que, des dels principis de l`humanitat, no ens ha deixat de neguitejar; és un tema vell, però que cadascú el fa seu i li dóna la seva pròpia personalitat. Estem parlant del temps, els temps que tant preocupa i ocupa a la Mireia Farriol. Un temps que ha passat, però que retorna en les petites coses i que, fins i tot, es barreja i es pot arribar a confondre perquè, en els seus poemes, passat i present es donen la mà i caminen plegats deixant un regust agredolç, de vegades, però també esperançat.
Podem parlar, si ens fixem en el títol metafòric del poemari, de dos moments, de dos aspectes temporals. Per una banda, els dies d`abelles, aquells en que tot estava per fer, els de la infantesa i la primera joventut, aquells on es treballava pensant en un futur molt llunyà, on el temps no semblava passar i que, des del present, a la poeta li crea una sensació estranya, confusa fins i tot, perquè queda perplexa veient com era llavors i com és ara. No és que sigui millor el passat, però tampoc ho és el present o, almenys no sempre. Així, l`any 1953: "Esmorzaves galetes maria./ Per berenar, pa amb vi i sucre/ o pa amb xocolata" i l`any 2013: "Pessigo pa i me l`empasso". 
D`aquesta manera podem parlar de l`altre moment, dels dies de sabó; és a dir, dels dies on s´ha de netejar el record, on s´ha de posar ordre en el passat i s´ha de tractar de viure amb el que un és, encara que no sempre se´n surti victoriós, però, per això serveix el sabó, per netejar i fer net: "S´han acabat / les sabates amb cordons,/ els alçacolls dels mossens,/ i els contes de Calleja".
Una de les particularitats del pensament poètic de la Mireia Farriol és que, sovint, barreja, en un mateix poema, les dos línies temporals i ens fa veure que el concepte temps mai és absolut i és viu, depenent de la pròpia experiència, amb més o menys angoixa. Quan ens parla dels espinacs, recorda que de petita no els volia menjar i ara, de gran, recorda quan els cuina a la seva mare i un aliment tan humil com aquest li va reviure, com si fos una mena de Proust, aquest temps fugisser: "Més tendres que els d`ahir / ara els clavo queixalada / amb el ferro acumulat a les dents".
Els poemes que formen aquest poemari no són casuals ni precipitats, no és la seva autora una dona que deixi sense tancar els seus pensaments, al contrari, cada poema és una mena de moment, ple i sencer, que se´ns ofereix. Cal, això sí, llegir amb els ulls del record, amb els ulls de la memòria per assolir aquest "Triomf dels il.lustrats / ben relligats a la cadira".
La Mireia Farriol treballa amb calma, amb paciència d`orfebre els seus textos, tria les paraules, les dota de significats diferents i ens les torna plenes d`essència i, per què no, d`una certa melangia: "Tot plegat /abduït pel túnel del temps".
Com dèiem, sovint l`ahir s´encara amb l`avui, però ho fa sense recança, amb serenitat: "Avui no t´han donat notes, / solament reculls blauets" o bé "La tristor d`avui no tem l`enyor / enfonsat al glaç de l`ahir sense fanals". De vegades, sí és deixa vèncer per una mena de tristor com quan llegim: "Ahir/ tocàvem el cel amb les mans, / teníem esperança./ Avui, sento gust d`òxid a les dents". L`humor, tan necessari, també ens veu a veure i ens diu "Nena, para de robar-me els dies!" o "Ara pots viatjar amb el reuma / assegut al teu costat sense bitllet".
La joventut segueix sent el moment pletòric de la vida, com llegim al poema, esplèndid, "Anar a corre-cuita": "Ara tot just voldries tornar/a viure aquell instant".
Aquest temps que fa que la noia del passat es torni a reflectir en la dona del present i que aquesta en tregui alguna lliçó, encara que sempre dissonant perquè, no són dos persones diferents, sinó la mateixa que, ara, amb aquesta lliçó apresa, voldria, de vegades, tornar enrere, però "Ja no tens esma per continuar / pensant en els ulls del passat". En definitiva, "Tornem enrere.../ als dies d`abelles,/ mosques i sabó". Sembla que el que es voldria és,   com llegim en un dels darrers poemes, "Girar full".
El viatge pel passat deixa al lector cansat, emocionat també, ple de dubtes i d´incerteses, però, com li passa a la poeta, el lector també s`acaba retrobant amb ell mateix i encara que el temps ens canviï sempre queda l`essencial i val la pena viure: "Deixa per demà  els afanys / de la vellesa insidiosa.".
Dies d`abelles i sabó és un poemari escrit amb paciència, amb cura, pensat i meditat, que ens trasllada al passat i ens ofereix la pel.lícula del que fou i dels canvis que s´han viscut, però que també ens fa veure que, malgrat tot, seguim aquí. I viure és el que importa. 

 

sábado, abril 01, 2017

La finestra d`en Kenny,
Maurice Sendak,
Kalandraka, 2017.

La finestra d`en Kenny és un llibre lluminós, d`aquests que fan créixer al lector, que el fan sentir, reflexionar i, alhora, fer-se grans sense deixar l`infantesa del tot. És una mena de viatge al país dels sentiments en forma de set preguntes ben enigmàtiques.
En Kenny ha tingut un somni preciós, es trobava a un jardí on convivien nit i dia i on un gall de quatre potes li ha deixat un paperet amb set preguntes. Aquestes preguntes, més aviat, les seves respostes són veritables disquisicions filosòfiques:
1. Pots fer un dibuix a la pissarra quan hi ha algú que no ho vol? El pobre Bucky, l´ós de peluix d´en Kenny´s´ha passat tota la nit sota del llit i no està massa content i en Kenny s´ha d`esforçar per ser perdonat.
2. Què és una cabra única? De vegades un es confon i cerca fora el que té a l´interior.
3. Veien un cavall a la teulada? Ens parla de la nit, de la solitud.
4. Es pot enganxar una promesa trencada? Cal dir que els diàlegs entre el Kenny i la resta de personatges, com en aquesta pregunta, els soldadet de plom, estan plenes de lirisme i de tendresa.
5. Què vol dir pels pèls? Ens fa reflexionar al voltant de la seva mascota, la gosseta Baby.
6. Què mira a dins i mira a fora? Aquí la finestra que és un dels símbols cabdals del llibre adquireix protagonisme. La finestra el separa del món, perquè a fora hi ha una altra realitat, però també el permet somniar i imaginar.
7. Sempre vols allò que et penses que vols? Veritablement, aquesta pregunta ens l`haurien de formular a tots i és més que possible que no sabéssim donar-hi resposta.
La finestra d`en Kenny és el primer llibre escrit i il.lustrat per Maurice Sendak i no és pas un llibre fàcil d`entendre perquè reflecteix un món, personal, ple  de dubtes, de fantasies que no es saben com compartir, de petites pors, d`incerteses. En Kenny és un nen que viu protegit per la finestra, voltat per les seves joguines i la seva mascota, que somnia adormit i despert i que descobreix que, més enllà de la seva vida de nen, hi ha tot un univers o tant es de dia com de nit.
El diàlegs, com ja hem dit, són el plat fort del relat, ens fan pensar, ens evoquen noves propostes i ens fan ser més vulnerables i tendres, com li passa al mateix Sendak que es mostra pertorbat en  aquest llibre, com cercant respostes o afectes.
Em Kenny és un nen que està sol, que té una imaginació desbordant i que cerca companya i, sobretot, respostes.
Tot el relat està escrit de forma evocadora, com dintre d`una atmosfera suau, la de l`habitació d`en Kenny. Per això les il.lustracions estan també esbossades, ens permeten intuir més que veure, sentir més que saber.
La traducció d`en Miquel Desclot és impecable i traspua tota la màgia d`en Sendak. 
Cal dir que el llibre, adreçat a nens que ja saben llegir, guanyaria molt amb una lectura conjunta, amb pares o mestres, perquè els diàlegs s`han de llegir uns quants cops per captar-ne la seva màgia i essència.


Tren de ida y vuelta,
Mariano Vara,
Algar, 2010

Este año 2017 se conmemoran los 75 años de la muerte de Miguel Hernández, por lo tanto, nos parece un acierto retomar el libro de Mariano Vara, Tren de ida y vuelta, publicado en el año del centenario.
Las voces que hablan de verdad, que hablan de justicia, de dolor, de superación, de amor o de miedo no pasan desapercebidas porque, en la entraña misma del ser humano, se mantienen todas estas emociones o sentimientos y muchos más, sin duda, porque es difícil condensar en 12 capítulos y un epílogo la vida plena, marcada por la fatalidad y tan desbordante del poeta que fue Miguel Hernández. No obstante, Mariano Vara consigue desaparecer del relato porque, en primera persona, es el propio poeta quien, transido por los recuerdos, enfermo y desencantado, va relatando su vida, los momentos más importantes, sus sinsabores, sus aspiraciones y, sobre todo, sus anhelos. El epilogo lo ocupa otra voz por motivos obvios, ya que a Miguel Hernández lo dejaron morir en la cárcel y el narrador ha de inventar una manera para justificar el relato y lo hace apelando a un amigo del poeta que es quien toma su legado y lo termina.
Tren de ida y vuelta es un texto emocionante, realista que nos traslada a la Orihuela natal de Miguel Hernández y nos hace ver sus diferencias sociales y su capacidad de adaptación y de superación. Nos habla de Madrid, un Madrid oscuro y duro, en su primer viaje y más abierto en el segundo. Nos habla de Josefina Manresa, pero también de otras posible relación, Maruja Gallo. Nos habla de sus padres, de sus hermanos, de sus mentores, de sus amigos, de sus hijos, de sus poemas...Nos habla de todo lo que nutre a una persona, de todo lo que sirve para hacernos como somos. 
Miguel Hernández no fue un poeta cabrero, en absoluto, fue una persona que había leído mucho, bien preparada quien, en un momento de su vida, tuvo que cuidar las cabras del negocio familiar, pero en el libro se huye de ese tópico almibarado del poeta campesino. Miguel Hernández tenía orgullo y pundonor y, a veces, carecía de tacto, como cuando se dirige García Lorca o a Juan Ramón Jiménez. No obstante, supo estar a la altura de los que sufrían, de los oprimidos y les cedió su propia voz.
El texto va destinado a aquellos que quieran adentrarse en la vida del poeta para, después, comenzar a leer sus poemas, que, en Tren de ida y vuelta, se apuntan, se mencionan o se esbozan en su contexto.
Vale la pena comentar que el autor domina muy bien la época que está narrando y las personas que la protagonizaron, ya que aparecen, en su contexto perfecto, nombres como Neruda, Cossío, Buero Vallejo o Bergamín.
Conforme avanzamos en la lectura, nos vamos emocionando porque, aunque conozamos la historia, nos sigue golpeando y que se nos explique en primera persona nos parece un acierto.
En suma, Tren de ida y vuelta es un título metafórico que alude a la vida de una de las voces líricas más impactantes del Siglo XX y que nos permite entrar en esos años convulsos, previos y posteriores a la Guerra Civil en que se fraguó el carácter y el talento de Miguel Hernández Gilabert. No hacen falta excusas para entrar en su obra, pero tal vez la ayuda del libro, biográfico y muy fiel, nos empuje a hacerlo. Bienvenido sea.


domingo, marzo 26, 2017

La lucidez del alba desvelada,
Santiago Montobbio,
Los Libros de la Frontera, 2017
(El Bardo, 43)

La lucidez del alba desvelada es un libro río, un libro torrente que fluye en alocada -y viva-  carrera hacia el mar, hacia el poso y la reflexión, hacia, como leemos en el título, la lucidez del alba desvelada. Imaginamos al poeta, sin sueño, abocado a una desazón personal, a una inquietud que tiene un origen humano, un origen eterno, y que no es otra que el amor, pero no el amor pensado o anhelado, el amor trágico y desolado, no, más bien es el amor que se aguarda, que se echa de menos, que se sabe de uno, pero acerca del que se tienen dudas porque nunca podemos estar seguros de nada en este peripecia sentimental en la que caen todas las convenciones y habla nada más el alma. Imaginamos, pues, al poeta, maduro y sereno, desvelado, en un amanecer; un amanecer fecundo puesto que le da pie para ponerse a escribir poemas y más poemas, breves, en prosa, amplios, desolados, esperanzados, cargados de miedo, de lucha, de reposo, respetuosos, evocadores; poemas amplios y generosos como es la palabra del poeta. Y en este devenir que nos lleva del amanecer al día, Montobbio escribe y traza palabras y las encadena y las deja libres, y la invoca y las rechaza y las quieres y las maltrata porque así es el sentimiento del amor que aguarda, del amor que no es, pero sí es, que no llega, pero quizá llegue, que no está, pero que sí está.
Santiago Montobbio escribe estos versos entre 2010 y 2012. Son, por lo tanto, sus últimos poemas publicados. Cabe recordar que en 2009, después de veinte años sin publicar y acaso sin escribir, que es lo más duro, el poeta se desató, abrió sus compuertas y nos ofreció una tetralogía inmensa, La poesía es un fondo de agua marina, Los soles por las noches esparcidos, Hasta el final camina el canto y Sobre el cielo imposible. Con La lucidez del alba desvelada culmina, por decirlo así,cierra  esta primera etapa de madurez y lo hace ofreciendo un libro que, como estamos viendo, gira en torno al amor.
Escribe el poeta en el poema que abre el texto los siguientes versos:
"Amor que empieza, que canta, que anda.
Amor como el sueño sobre una playa".
Parece que, al principio de este largo amanecer, el poeta se sintiera optimista:
"En el temblor, en el dolor, en la luz
alta de esperanza y de mañana,
música que es solo ya cifra del alma".
 Es como si el poeta, gracias a este amor, rejuveneciera:
"Vivir en el amor esplende.
A este puerto llegue, y tú
me esperes".
En otro momento escribe:
"Sobre mi vida tú amabezcas,
luz o flor nacida para mi amor
y entre mis dedos, tras tanta espera".
Vive el amor como puerto, como llegada y como descanso, como mañana y como aire; pero también como espera confundida o como sueño y así, poco a poco, en esta duermevela, el poeta se siente desfallecer, se confunde y no distingue el sueño de la realidad:
"Eres solo un sueño, o este
temblor en que canto y
me estremezco. Adiós, beso".
Y continua, dejando atrás la esperanza:
"Eres ese poema triste
y su soledad que se desangra".
Y ponemos el dedo en la llaga al hablar de soledad, la lucidez de Motobbio es darse cuenta de que aguarda, pero lo hace en soledad y no sabe si tiene o no que seguir aguardando porque duele la espera. Continuamente empieza ahora el diós:
"y eres adiós, alba, alba,
huérfana en la nada destrenzada".
Ese amor de primavera, casi de Petrarca, se esfuma y llegan las sombras:
"Te he querido, te quise, sí, en un momento
seguro y cierto. Pero te he perdido."
En esta historia que va de la esperanza al sueño, al adiós, a la duda y a la desolación, se llega, coincidiendo con el amanecer, de nuevo al asombro, a la posibilidad de que todo es verdad, de que sigue el amor y vale la pena esperar:
"El amor da sus pasos, y tiene alas.
El amor me alcanza. Sea en él
contigo alma, alba, mañana".
Montobbio, en este camino de introspección, de autoconocimiento, acaba dándose cuenta de que es en él mismo donde acaso hallará la respuesta y trata de regresarse, de entenderse, de aceptarse:
"He tenido que volver a ser antiguo. Que ser limpio.
Que ser otra vez niño".
Al final de este periplo, los versos se trocan en prosa y evocan momentos vividos, lugares compartidos, gustos personales, afectos, aciertos y desaciertos, evocan ternuras, nostalgias y tristezas, pero son absolutamente lúcidos porque el autor está alcanzado esta clarividencia propia de los que sienten mucho, de los que tienen mucho qué decir y mucho qué sentir...Al fin "te quiero siempre viva, siempre conmigo -y siempre viva".
Sin duda son muchos más los elementos que podríamos comentar, pero valgan como anticipo para una lectura en la que el lector encontrará, dependiendo de su edad, una respuesta o una pregunta, pero jamás la indiferencia.

Grisela,
Anke de Vries - Willemien Min
Kalandraka, 2017

Sucede, a veces, quizás más a menudo de lo que creemos, que algunas personas no se sienten bien con ellas mismas y buscan, de forma equivocada agradar a los demás y parecerse a otros con el fin de tener más éxito y, sobre todo, de ser aceptadas socialmente. La búsqueda de la propia identidad se fragua ya en las edades tempranas y es bueno que relatos como Grisela ofrezcan una respuesta llena de esperanza y muy válida para todos.
Grisela es una hermosa ratita de color gris pero que se siente "muy triste, tan triste como su piel gris". Así, intenta transformarse y cambiar radicalmente oara mofa y escarnio del resto de los animales que se burlan de ella. Decide pintarse el morro de color rojo y una oca aparace para amargarla; lo mismo ocurre cuando opta por el verde en que llega la rana, o por el amarillo en que son los pollitos los que dicen muertos de risa "¿Dónde se ha visto un pollito con bigotes y orejas?". Grisela no se desanima y se pinta lunares, entonces son las mariquitas las que dan en el clavo cuando gritan: "¡Un ratón disfrazado de mariquita!". Aún queda el intento de pintarse de rayas, para mofa de la cebra. Finalmente, Griselda decide cubrirse de flores y son las abejas las que la persiguen. Parece que no queda salida y se lanza al agua.
El baño, aquí, tiene un valor simbólico porque Grisela sale purificada y, de nuevo, es ella misma, gris. En esta ocasión, no hay nadie al otro lado para reírse de ella, es un ratón el que aparece y le dice lo que ella estaba deseando oír y no creía de sí misma: "¡Qué color tan bonito tienes!". Y es que a veces también se necesita la mirada de otro para convencernos a nosotros mismos de nuestra valía y nuestras capacidades. Gracias a esta otra percepción, Grisela pasa de sentirse la más triste del mundo a "la más feliz".
Las ilustraciones, precisas, sobre el fondo blanco, inciden en los esfuerzos de la ratoncita por cambiar, por ser distinta cuando, realmente, ya lo es y especial, como lo somos todos. 
El relato nos acerca a uno de los problemas que tenemos en esta sociedad, de la opulencia y la riqueza, de las diferencias y las comparaciones, y es que se tiende a fijarse en las apariencias, en la imagen, en lo externo cuando, y es importante inculcar este valor desde la infancia, todo eso es superficial y pasajero porque lo que, de verdad importa, es sentirse bien, saberse especial y válido con independencia de nuestra apariencia.
Grisela va dirigido a los primeros lectores y podríamos decir que es una especie de fábula moderna que a todos puede interesar porque todos sentimos emociones y todos necesitamos saber transmistirlas e identificarlas. 

Por el camino,
Mariana Ruiz Johnson
Kalandraka, 2017

Por el camino es un poema infantil que mantiene el ritmo pegadizo y tradicional del octosílabo a lo largo de distintas estampas protagonizadas por varios animales que, en forma de números, del 1 al 10, relatan la alegría del camino. A menudo, se tiene la vista puesta en la meta y, así, solemos perdernos la maravilla del sendero, aquello que aprendemos, aquello que dejamos y retomamos, lo q ue no somos y seremos, lo que nos gusta y no nos gusta, pero que, siempre siempre, es aprendizaje. En esta ocasión, los animales que protagonizan el relato se sienten doblemente felices, por caminar y por tener una misión qué cumplir. Todos sin excepción se ha puesto en marcha con un único objetivo: ir al cumpleaños de la ballena y agasajarla con su presencia y sus regalos. Ahora bien, no pensemos que estos animales caminan solos, en abosluto, van acompañados de sus hijos que aumentan a medida que lo hacen los números. La elefanta, por ejemplo, va con un único hijo, la mona con dos, la osa con tres, la rata con cuatro, el león con cinco, la gallina con seis, la vaca con siete, la gata con ocho, la zorra con nueve y el señor bicho con diez. Observamos que son ocho madres y dos padres. Nos parece muy interesante que, en el caso del zorro, contra lo que marca la tradición y huyendo de estereotipos, la autora haya escogido a una "zorra elegante"; con lo cual se rompe un tópico lingüístico poco afortunado. 
En cuanto a los regalos, todos llevan comida, aquello que a ellos más les gusta y aquello con lo que creen que pueden gustar a su anfitriona. Finalmente llegan "a la fiests:/la ballena cumple años/ y la mesa ya está puesta". Ignoramos cómo transcurre la fiesta, porque, en la siguiente estampa, todos están de vuelta, aunque, por las ilustraciones, suponemos que muy bien. Se cierra así una jornada y un ciclo: "Andando por el camino, / todos vuelven a su hogar./ La luna brilla en el cielo. / ¡Es hora de descansar!".
Enlanzando con el tema de las ilustraciones, hay que decir que, sin duda, es uno de los atractivos del libro puesto que están llenas de color, son muy expresivas y muestras a estos animales, con sus rasgos, aunque vestidos como humanos. Se insiste mucho en la comida, con lo cual los pequeños lectores empezarán a conocer nuevos alimentos. Al tener una estructura cíclica, observamos, en la mesa del cumpleaños, todas estas viandas que, como por arte de magia, van a parar, en la última página, a la tripa de la ballena que duerme feliz. En este mundo, no hay animales más importantes que otros, todos son bien recibidos y todos contribuyen con lo que tienen, como debería ser en el mundo de los humanos.
Por el camino es un hermoso texto para los pre-lectores y primeros lectores que contiene, como acabamos de ver, muchos guiños para los lectores más mayores y muchas lecturas. Sea como sea, la poesía, el ritmo, la amistad y el color se dan la mano y caminan unidos.

lunes, marzo 06, 2017

Dulce canto de un pájaro en el jardín
Texto: Víctor J. Hernández
Ilustraciones: Eduardo Rodríguez
Tundra Ediciones, 2017. Colección Hojarasca

Jimena es una niña pequeña, de 7 años aproximadamente, a la que le gusta contemplar el paisaje y que presta atención a lo que la rodea, en especial a un pajarillo que se esfuerza en cantar y en decirle algo. Eso, al menos, le parece a la niña, quien, presurosa se lo cuenta a sus padres y todos van a consultar a un anciano que sabe mucho de pájaros. Este tiene una respuesta y Jimena acaba por entender el mensaje del pájaro del jardín y el cuento se convierte en una bocanada de aire fresco, como veremos.
Dulce canto de un pájaro en el jardín trata, de manera poética, de concienciarnos acerca de la importancia del entorno natural y su conservación en los espacios urbanos. Poco a poco, las ciudades se van llenando más de cemento y, así, expulsan a los animales que aún se atreven a convivir con los humanos o les hacen la vida imposible, como se ve en el relato. El pájaro, en un viaje mágico y fascinante, muestra a Jimena la otra vida, aquella que no vemos y que es tan necesaria para seguir viviendo. Cede la voz a las lagartijas, ardillas, musarañas, murciélagos, erizos y todo tipo de insectos. Jimena se admira y entiende la importancia de estos seres, su papel en el ciclo de la naturaleza. 
A menudo, como leemos en el cuento, nos olvidamos, en las ciudades, de la naturaleza. No somos conscientes de que es un gran error. De ahí que Jimena, una niña, que aún no se ha endurecido, sea la portavoz de estos seres y sea quien toma la iniciativa para hacer "la ciudad más acogedora cada día".
El texto muestra el delicado equilibro en el que convivimos en las ciudades al lado de la poca conciencia que existe y del rechazo a los pequeños animales que, por suerte, siguen obstinadamente viviendo entre los humanos. No sabemos, si continúan así las cosas, qué futuro nos aguarda y Dulce canto de un pájaro en el jardín pone, de una manera simbólica y dulce, el dedo en la llaga. Hay que moverse, esa es la verdad.
El relato, por otro lado, está escrito en verso, aunque sin respetar la medida de los versos, sí las rimas, puesto que se pretende hacer mucho hincapié en aquello que Jimena está viviendo y la rima ayuda a darle la musicalidad necesaria. Es un texto escrito con un afán divulgativo, que muestra un problema y su desarrollo y da pistas para su solución. Va destinado a los niños, pero, de alguna manera, todos somos destinatarios del canto del pájaro, a todos nos concierne.
Las ilustraciones, por otro lado, están llenas de color y de detalles y muestran una naturaleza plena, aún en pleno asfalto; de ahí el contraste entre el gris de una ciudad y el esplendor de las imágenes. Es posible la convivencia, nos vienen a decir los personaje animales que se asoman a las páginas del libro.
En suma, un mensaje muy oportuno y una visión llena de frescura y transparencia.


domingo, febrero 12, 2017

Matilde,
Sozapato
Kalandraka, 2017

Matilde es un libro de pequeño formato que custodia una historia visual (no hay texto escrito) muy bien trabada y muy apetecible para el espectador, infantil o adulto.
Sofía Zapata Ochoa ha pensado todos los detalles de esta historia que ofrece una estructura narrativa, esto es, empieza, continúa y termina y, además, se organiza de una manera muy cercana al lenguaje cinematográfico, ofrece escenas a doble página y viñetas agrupadas. Todo permite que se siga muy bien elrelato puesto que presenta el dinamismo propio del cine o del cómic.
La imaginación, de todos es sabido o debería serlo, es capaz de cruzar fronteras y eso Matilde lo aplica hasta límites insospechados. Partiendo de una historia popular, Sofía Zapata nos habla del pincel mágico, esto es, aquel capaz de dar vida a las criaturas que esboza o pinta.
En una ciudad triste, gris y aburrida, la pequeña Matilde busca cómo romper la monotonía. Le toma prestado un pincel a un pintor y, con él, dibuja una especie de dragón en la pared, el cual cobra vida, para deleite y sorpresa de la niña y desesperación de los habitantes de la ciudad. Cuando todo parece desquiciarse, aparece el pintor que aporta una solución muy del gusto de la pequeña.
Hay que observar muy bien todos los detalles de las ilustraciones, el juego cromático y, por supuesto, los personajes que aparecen en esta ciudad. Seguramente, con cada uno de ellos, se pueda inventar una nueva historia. El lector, en este caso tiene un papel muy importante, ha de interpretar el cuento y ha de contiuarlo porque tiene un final abierto.
Matilda  reivindica la importancia del arte como contrapunto a una sociedad apática, aburrida y, sobre todo, gris. El artista no es un ser endiosado, ni un lujo para unos cuantos, sino que tiene un papel importante en el mundo, ya que es la visión del artista, nueva, sugerente, especial, la que nos permite ser imaginativos, tener esperanza e ilusiones.
El libro se destina a los primeros lectores y es, sin duda, una joyita visual.
 





Las alas del avecedario,
Antonio Rubio - Rebeca Luciani
Kalandraka, 2017

¿Será posible, escribir abecedario con v? No solo será sino que es porque el poemario que estamos reseñando rompe las convenciones y se lanza a una aventura cromática y lingüística llena de sugerencias. Para ampezar, si los protagonistas de este singular viaje a la poesía son aves, ¿por qué no llamarlo avecedario? Así a lo largo de 25 flamantes poemas se asoman a las páginas del libro aves humildes como el gorrión, fastuosas como el quetzal o delicadas como el ruiseñor. Cada ave, por supuesto, tiene sus propias señas de identidad. De ahí que el tono de los poemas cambie según sea el protagonista.
Antonio Rubio, buen conocedor de los secretos del verso, juega con las palabras. Maneja el registro formal, cuando se requiere, pero pasa al coloquial sin ningún apuro y, mientras, antes nuestros ojos, ante nuestra imaginación, se van entrelazando juegos de palabras, onomatopeyas, repeticiones rítmicas,  metáforas, exclamaciones, juegos acentuales y mucha diversión. 
Los poemas permiten, a veces, el diálogo y ceden protagonismo al ave. De esta manera, leemos, en el poema "El Kiwi":
"Y si la madre pregunta:
-¿Dónde está el pollo, marido?
Kiwi padre le contesta:
Apenas salió del huevo,
se fue y ni se ha despedido.
¡Ay, qué desagradecido!".
En el momento de hablar del dodo,  un ave ya extinguida, no deja de lamentarse:
"El dodo, ¡ay, qué pena!,
ya no es...era".
El juego verbal es muy recurrente porque el afán de Antonio Rubio también es lúdico. A la hora de hablar de "El mirlo":
"(Y el mirlo
mirlibustero,
enlutado y pinturero,
casi se quita el sombrero)".
Los elementos musicales son evidentes en los poemas. El herrerillo, el estornino o el negrón, por citar unos ejemplos, son aves que destacan por su sonido:
"Y entre gaita y pitos clásicos,
vuelve al África más mágico".
El juego se acentúa a la hora de rimar y la sonoridad aumenta cuando se escogen palabras esdrújulas como en el poema dedicado a la oropéndola: 
"Y es monógama y esdrújula.
Si te apetece...¡Dibújala!".
No es ajeno Antonio Rubio a la poesía tradicional española ni a la popular, como se observa en el poema destinado a la tórtola:
"Aguardando que mi amor
antes del alba llegara,
aprendí en la Fontefrida
arrullos de enamorada".
Cabe añadir que cada poema viene subtitulado con el nombre en latín del ave. Notamos asimismo influencias de Gloria Fuertes lo cual da aún más valor al poemario. Entre bromas, música, palabras encadenadas, juegos acentuales y mucho ingenio niños y grandes disfrutamos con estas aves, a cual más hermosa, a cuál más sugerente.
Si los poemas ya conforman una cosmovisión especial y única, ya, al añadir las ilustraciones, el festín se multiplica porque si mágicas son las palabras, mágicos son los colores de la paleta de Rebeca Luciani, quien, desbordando luz y color, reproduce las aves, algunas humanizadas, otras tratadas de forma realista. Sea lo que sea, son aves hermosas, con carisma, que posan elegantemente entre las páginas del libro.
Un poemario, en suma, para disfrutar en familia que destina a los niños desde 7 años y que abre los ojos a la naturaleza desde una perspectiva exuberante y siempre siempre motivadora.

sábado, febrero 11, 2017

Leocadio, un león de armas tomar,
Shel Silverstein
Kalandraka, 2016


Hace más de 50 años, el autor e ilustrador del libro que nos ocupa, ya percibió que nuestra sociedad, la sociedad occidental y capitalista, estaba enferma y herida desde el punto de vista moral. Desde entonces, no parece que hayamos avanzado mucho ya que la lectura de las peripecias de Leocadio nos siguen desazonando y pareciendo actuales.
Por supuesto, si es un niño quien lo lee, captará el estilo propio del nonsense y se divertirá con las excentricidades que en el libro se cuentan; lo cual ya es importante, por supuesto. Leocadio tiene mucho que decir a los niños, pero, eso pensamos, aún tiene mucho que decir a los adultos.
El relato es una especie de fábula en la que un león, tras aciertos, ensayos y distintas vicisitudes, acaba dominando, mejor que nadie, el poder del rifle. Leocadio, para salvarse de los cazadores, opta por aplicar, como han hecho con él mismo, la violencia más feroz y asi, poco a poco, va despejando de cazadores su hábitat y defendiéndose de los mismos. No obstante, no acaba aquí la historia porque, en busca del mito de las flores de malvavisco, Leocado acepta ir a la ciudad y trabajar en el circo. Para ello debe humanizarse y lo hace hasta límites tan profundos que acaba sin saber quién es en realidad. Cuando quiere regresar a la sabana, hastiado de los hombres y de él mismo, descubre que ha perdido su identidad. ¿Es un león o un hombre? ¿O no es nada? El drama existencialista del hombre del Siglo XX late en este dilema.
Leocadio describe el drama que supone dejar de ser uno mismo para aceptar lo que viene de fuera. De alguna manera, es una crítica al colonialismo cruel y salvaje. Leocadio solo quiere vivir tranquilo y aprender  porque es, en el fondo, un espíritu tierno e ingenuo que se deja embaucar. Su curiosidad le acaba perjudicando porque se deja seducir demasiado por los cantos de sirena humanos.
El relato está contado por un narrador, el tío Shelby, quien, manejando los recursos orales, se dirige a los niños para hacerlos partícipes de esta singular historia. Y lo hace con gracejo y humor, sin dramatizar, mezclando bromas y veras, y permitiendo que sea el lector, quien, conforme vaya creciendo y entendiendo el mundo que lo rodea, interprete o no la historia. Sea como sea, los lectores siempre están presentes y siempre alerta porque es a ellos, a nosotros, a quienes se dirige este narrador disparatado y excéntrico.
El relato, amplio y muy bien estructurado, nos habla de los orígenes del león y lo acompaña en su peripecia, en sus conocimientos, en sus miedos, en su aparente ascenso y en su huida, aunque nos deja con la intriga de saber qué pasó con él. ¿Dónde está Leocadio? 
En cuanto a las ilustraciones, son caricaturas en blanco y negro muy esenciales, minimalistas, por así decirlo, que exageran, como no podría ser de otra manera, los avatares del león.
Haremos bien en leer este libro, en ofrecerlo a nuestros niños, en comentarlo con ellos y en tratar de entender el porqué de Leocadio y esa melancolía que, escondida tras la ironía y el humor, destila el libro.
La traducción de Miguel Azaola solo puede calificarse de excelente.

lunes, febrero 06, 2017

Els tres porquets,
Adaptació Xosé Ballesteros
il.lustracions de Marco Somà,
Kalandraka, 2016

Els contes tradicionals són plenament vigents i sempre tindran un públic fidel; a més són necessaris per créixer. De vegades, s´han fet adaptacions, s´han canviat els personatges i els punts de vista i això no està malament, és clar que no, però també necessitem que ens recordin l`original i que als primers lectors se´ls ofereixi directament, sense canvis, sense implicacions culturals i sense maldecaps.
Per això agraïm l`adaptació que en Xosé Ballesteros han fet d`aquest clàssic infantil. El conte ens parla de tres germans porquets que s´han d`emancipar, no perquè la mare no els estimi, no, sinó perquè ja han de saber viure de forma autònoma. Cada germà es fa una casa, de palla, de fusta, de pedra i maons. I cada germà té unes prioritats i una forma d´entendre el món. Va des del molt mandrós al molt treballador. De vegades, a la vida, s´ha de dedicar temps i esforços per assolir algun objectiu que és el que tria el germà gran; això no vol dir que no li agradi jugar ni divertir-se, però ha entès que primer s´ha de fer una casa sòlida. Els tres germans tenen una cosa en comú, molta por al llop que, sense dilació, apareix i fa el seu paper i el representa molt bé. Tan bé com els tres germans que, finalment, gràcies a la previsió del gran, es salven i aprenen la lliçó.
No cal fer massa discursos ni disquisicions morals, no són necessàries, els nens entendran perfectament el conte, com ho hem fet sempre, com ho faran sempre.
Aquest cop, les il.lustracions ens presenten uns porquets humanitzats, amb roba i estris humans, que viuen en uns espais prou coneguts pels nens, plens d`imatges quotidianes. Aquesta és una de les grans virtuts de la nova proposta del conte, juntament amb l´expressivitat dels personatges i l`adaptació clara i respectuosa del conte.
Davant de l`adversitat, s´ha de treballar en comú i s´ha de jugar amb l`astúcia i l`enginy. 
Segur segur que els més petits de casa s´ho passaran molt bé descobrint aquesta història i els grans en veuran una nova perspectiva i gaudiran de les il.lustracions. Mai passaran de moda els contes tradicionals perquè formen parta de nosaltres mateixos.
El conte es presenta en castellà, gallec, eusquera, portuguès i italià. La traducció al català és de Maria Lucchetti.

Las pescadoras,
Adaptación: Xosé Ballesteros
Ilustraciones: Nadia Menotti
Kalandraka, 2017

La literatura tradicional comparte una serie de elementos que han penetrado en distintas culturas y permiten que no nos sean ajenos ni los símbolos ni los personajes ni las estructuras. Un cuento tradicional es un pequeño tesoro encerrado en el cofre de las palabras y las emociones. En esta ocasión la simbología la encontramos en el número tres (tres son las protagonistas); pero también en los valores que transmite como el de la amistad.
Las pescadoras ha sido adaptado por Xosé Ballesteros y forma parte de la tradición popular de la India; aunque, como acabamos de decir, no nos resulta ajena ni la estructura ni los personajes ni el mensaje. En esta ocasión no es el niño el protagonista, sino tres mujeres que trabajan en el mar. Cada una realiza una labor, ni más ni menos importante que la de las otras dos. Un día las sorprende una fuerte tormenta y son acogidas en la casa de una florista. Allí pasan las noche, pero se sienten incómodas porque el perfume de las flores les molesta. Ellas prefieren descansar con los olores que han hecho suyos, como el de las redes o los peces. El lector, o el oyente, porque es un cuento para ser dicho en voz alta, puede extrañarse ante la preferencia de las mujeres. ¿Cómo prefieren el olor del mar al de las flores? Es muy fácil, estas tres mujeres aman su profesión, están acostumbradas a vivir entre el agua y la arena y sienten que pertencen a ese mundo, no al de las flores. En la vida, todo es relativo y no hay valores absolutas porque las costumbres o las maneras de entender el mundo no son férreas, sino que dependen de valores subjetivos y culturales. Tan bueno es el olor a flores como el olor a pescado. Sin duda.
El cuento, de por sí hermoso, se presenta de forma muy plástica. La ilustradora, Nadia Menotti, monta una escenografía delicada y sugerente con los personajes a los que añade pequeños objetos de madera, ropa o cartón, por ejemplo, para dotar de profundidad al relato y ofrecer una perspectiva hermosa,  llena de pequeños detalles que nos entran por los sentidos y contrasta con la tradición del texto. Modernidad y popularidad se dan la mano de una forma perfecta.
En suma, Las pescadoras nos habla de los oficios tradicionales, de la amistad, de la solidaridad y de las costumbres sociales; todo ello con una presentación impactante y, repetimos, novedosa. No en balde, el libro ha sido mención del VII Premio Internacional Compostela.
No es un cuento infantil, es un cuento para todas las edades, una especie de apólogo en el que, de una forma u otra, todos nos podemos sentir identificados. Ahora bien, los niños como nadie, por su especial sensibilidad, disfrutarán con las ilustraciones.