viernes, noviembre 23, 2012

Don Juan Tenorio, José de Zorrilla,
Everest, 2012. Punto de Encuentro con los clásicos
Adaptación en prosa, edición y notas de Anabel Sáiz Ripoll




¿Por qué adaptar el texto de Zorrilla en prosa? Quizás pueda ser motivo de escándalo, ya que se trata de una de las obras dramáticas más representadas en nuestro país, pero  pensamos que se encuentra algo lejos del joven lector y, de alguna manera, hay que aproximárselo para que, cuando lo conozca, quiera leerlo en verso ya hecho suyo.
Esta prosificación pretende ser una herramienta de consulta para acercar el Tenorio a los jóvenes lectores de hoy en día y permitir que les sea más fácil su comprensión e, incluso, facilitarles la puesta en escena.
 El verso de Zorrilla, muy sonoro y a menudo de rima fácil, es rotundo y muy solemne. Jamás esta versión en prosa aspirará a sustituir el texto original –ni lo pretende-, al que nos remitimos, frecuentemente, pero sí es como una primera etapa que permitirá al lector adentrarse en la psicología de los personajes inmortales y acaso acercarse más a ellos sin la barrera que a veces puede ser la solemnidad del verso. Se trata de clarificar, de hacer comprensibles y verídicos los diálogos, de tratar de hacer hablar a Don Juan de la misma manera que todos hablamos. ¿Por qué no?
No quisiéramos que nadie pensara que es osadía esta versión en prosa, sino solo acercamiento ya que se ha hecho con ánimo divulgativo. Así, se respeta en todo momento la línea del texto original, pero se evitan los giros propios del verso, el hipérbaton, la rima facilona aunque se mantienen, en general, los giros lingüísticos y los arcaísmos.
La riqueza del texto de Zorrilla es tal que pensamos que su prosificación lejos de restarle interés, hará que se acorten las distancias entre el texto romántico y la visión actual.

(De la introducción en Everest)

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