viernes, julio 14, 2017

Los gatos no comen con tenedor,
Alicia Roca,
Edebé, 2917
(Periscopio, 25)


Mía, Rita y Alberto no tienen nada en común, a lo sumo la edad, están empezando el camino de la adolescencia y quizá, bien mirado, les une una forma especial de entender el mundo, pero, en principio, no parece que estuvieran destinados a ser amigos que es lo que ocurre en esta novela fresca, intimista y especial que estamos comentando hoy.
Se trata de una narración caleidoscópica en la que, en primera persona cada personaje nos introduce en sus pensamientos y en su problemática. Acompañamos a Mía, que vive con una tia, la cual la maltrata y apenas le da de comer, a Rita, una joven acogida en la casa de una, aparentemente, buena persona y Alberto, el más observador de todos y el que, de alguna manera, aglutina las tres historias.
Alberto acompaña a su familia a Cladellas, en unas vavaciones, a visitar a los abuelos ya que el abuelo ha sufrido un ictus y está recuperando, despacio, el habla. Todos deben ayudarle. Alberto observa con frescura, con sinceridad a su familia y traza una radiografía perfecta de todos ellos. Los personajes de los abuelos, la abuela y el abuelo, son espectaculares y merecerían ser retomados en una próxima novela.
La casualidad hace que se enncuentren todos en un árbol, el perfecto escondite y que todos, gracias a la información de Rita, participen en el desmantelamiento de un caso de trata de bebés muy bien orquestado por doña Rosa, la perfecta mujer, comadrona además, que acoge en su casa a la joven.
De manera rápida, pues el tiempo está muy marcado en la novela, se precipitan los hechos y se comienzan la solucionar las vidas de todos los participantes.
Los gatos no comen con tenedor podríamos decir que es una novela de amistad, pero también de amor, de ternura, del descubrimiento de las primeras veces; una novela que habla de la familia, del desamparo, de las presiones sociales, de la luz de la adolescencia.
La inocencia de estos tres chicos, por suerte, no se corrompe ya que siguen teniendo esperanza en el ser humano, aunque, el mundo adulto, tan hipócrita a menudo, queda bien desenmascarado.
En suma, una novela muy bien estructurada, rápida de leer, que conjuga una trama emocionante con diálogos ágiles y una presentación de los personajes bien resuelta. El lector, pronto, descubrirá el significado del titulo.


domingo, junio 18, 2017

Rufus,
Tomi Ungerer,
Kalandraka, 2017

Rufus, el ratpenat apassionat dels colors, és un clàssic de la literatura infantil. El va escriure i il.lustrar l´any 1961, el Premi Andersen Tomi Ungerer, a qui ja hem ressenyat en aquest bloc. 
Rufus un bon dia descobreix la llum i els colors brillants i es queda tan sorprès que decideix, amb unes pintures que troba, pintar-se de diferents colors. Ell només vol volar a la llum del sol peròli responen amb prejudicis i violència perquè la gent el veu com una amenaça. Finalment, un doctor, el doctor Tarturo, el troba, el neteja, el cura i l´ajuda a acceptar-se a sí mateix i a que torni a la seva vida nocturna sense, això mai, deixar de ser amics.
El Rufus pateix la falta d`empatia d´algunes persones, però també acaba entenent que la seva naturalesa no està malament, que ell és un ratpenat i que no necessita llums ni colors per ser feliç i aquest el descobriment que tots hem de fer, alguna vegada, a les nostres vides, perquè si no ho fem i creixem aspirant a ser el que no som realment, mai poder sentir-nos bé. I a la vida cal que un es trobi a gust amb ell mateix i cal que un aprengui a prendre les seves decisions. El missatge, per tant, és més que oportú avui en dia, doncs la nostra societat està plena de tòpics i estereotips que sembla que s` hagin de seguir per poder ser acceptats i que, potser, no caldria perquè, com Rufus, tots som únics i irrepetibles.
Les il.lustracions van alternant fons clars i obscurs i mostren els personatges i figures de manera molt clara i efectiva, ben delimitades.
El relat s´adreça a lectors des de 5 anys. Bona edat perquè és el moment de començar a acceptar la pròpia imatge i de crear-ne les bases de la personalitat on la sensibilitat i l`amistat han de ser valors importants.
De ben segur que el Rufus, com la boa Críctor, el pop Emili o la cangur Adelaida serà un bon amic dels primers lectors.
Verdad,
Care Santos,
Edebé, 2917

Por fin podemos leer la segunda parte de Mentira, uno de los textos mejor valorados por los jóvenes en los últimos tiempos. En Mentira, Care Santos planteaba una historia trepidante cuya reseña también podemos consultar en este blog. Ahora, en Verdad  nos ofrece, por así decirlo, la continuidad de la historia, la otra cara del problema.
Éric, tras cuatro años de condena en un Centro de Menores, logra salir absuelto de unos cargos que le imputaron injustamente. Gracias al valor de Xenia pudo demostrar la verdad y, al principio, del relato lo acompañamos en su salida, vacilante, llena de temores, de dudas, al mundo real, al mundo que, se supone, debe acogerlo e reinsertarlo.
Éric se encuentra con todo tipo de problemas y de prejucios. Para empezar no puede acceder a su piso, que está ocupado por una mafia; debe dormir en la calle y sufrir todo tipo de sospechas y apuros. Éric está empeñado en empezar una nueva vida, más allá de su barrio, pero los padres de Xenia, que podrían haber sido sus valedores, se empeñan en ahuyentarlo y en separarlo de su hija por miedo, por sospechas infundadas. El joven acaba yendo a su barrio para pedir ayuda a una tía, quien, sí, por supuesto, lo recibe, pero no es capaz de ofrecerle aquello que él necesita.
El relato está lleno de acción y se lee rápidamente. Nos encontramos ante un clan mafioso, descubrimos quien fue el asesino del primo de Éric, averiguamos que hay que tener mucha voluntad para poder salir adelante en un barrio como el de Éric, que, no ha cambiado ni cambiará; en un barrio en donde el tráfico de drogas parece ser una de las pocas opciones de salir adelante.
La denuncia social y moral planean continuamente sobre Verdad. Éric contra las cuerdas, sin aparente salvación porque nadie parece poder ayudarle, nadie parece creer en él, aunque aún hay esperanza. Él mismo, empeñado en rehacer su vida, empeñado en conseguir el respeto de los padres de Xenia y en demostrar lo que las apariencias ocultan.
Alberto, su abogado del Centro de Menores, es quien comienza a desenmarañan el ovillo y a aclarar el futuro de Éric. Con ayuda del sargento Roig, quien monta un dispositivo peligroso, pero eficaz, se desenmascara la red de traficantes y Éric acaba recuperando su nombre, aunque a costa de poner en riesgo su propia vida porque pasa a ser confidente de la policía y eso, de alguna manera, tiene dos caras, la dura, la peligrosa y la noble, la que le permite recuperar a Xenia.
El relato presenta una línea temporal rápida y concentrada puesto que son pocos los días en los que se desarrolla la trama, aunque sí muy intensos. Se divide en tres partes (Vida Nueva, Barrio Viejo y Resplandor)  y traza un retrato certero, lleno de crítica social, que ataca los prejucios, las impresiones sin sentido, los juicios sesgados y el juzgar por las apariencias.
Verdad es, sin duda, un relato que no decepcionará y que aaba, cómo no, con otro final abierto.

sábado, mayo 27, 2017



Empatía,
Rosario Bersabé Montes
Círculo Rojo Editorial, 2016

"Empatía" es un libro que contiene una selección de poemas que Rosario Bersabé escribió entre 2006 y 2016 llevada por la conmoción que sentía al leer o escuchar, en las noticias referencias a malos tratos o muerte, incluso, de mujeres a manos de sus parejas. Es, por lo tanto, un libro serio, conmocionado y muy ligado, por desgracia, con la actualidad que vivimos en torno a las llamadas cuestiones de género. Rosario, nos dice que “Si con mis escritos lograra que al menos una mujer aprendiera a decir basta sentiría que mis pensamientos no cayeron en terreno baldío”. Ojalá cumpla ese propósito. Son poemas especiales, con una entidad propia, con cuerpo y personalidad. Poemas que rezuman angustia, que causan desazón, que ponen el dedo en la llaga, que hieren, pero que también construyen y buscan puentes de esperanza.
De Rosario Bersabé se podrían decir muchas palabras, por ejemplo que nació en Écija en 1944 y que lleva a su pueblo en su corazón y en su alma, aunque vive felizmente en Cataluña desde hace mucho tiempo. Tardó años en darse cuenta de que la poesía la rondaba. Se preparó con prudencia y tesón y con mucha curiosidad porque Rosario es una mujer siempre en continuo aprendizaje. No fue hasta 2008 en que publicó su primer poemario, De roca y yerbabuena. Le siguieron publicaciones conjuntas y varios premios y menciones. La cruz del verbo de 2010 y El baúl de los sueños de 2013 son sus siguientes obras, aunque esta escritora astigitana no ha dejado de escribir, de crear, de tejer palabras detrás de otras. Es pudorosa con lo que escribe y no lo comparte hasta que no ha pasado por la criba de su propia auto exigencia. Empatía es, hasta la fecha, su último título publicado, aunque, conociéndola, seguro que algo nos está preparando ya.
A Rosario le preocupan algunos grandes temas, como se ve en su poesía, la memoria, el paso del tiempo, la soledad, las dudas, la tierra, el trabajo, las ausencias, el desamor, las injusticias y, sobre todo, el valor esencial de la palabra. La palabra como bálsamo para las heridas, como cura, como principio y fin de todo. La palabra. En este sentido, Rosario no solo escribe poesía adulta, sino que también se interna en la poesía infantil, como vemos en El baúl de los sueños. Lleva el ritmo en el alma, eso que Lorca llamaba duende, y es capaz de componer una décima impecable o un soneto e, incluso, alguna estrofa de aire más popular con la que requiebra a su familia o a sus amigos porque Rosario es en extremo generosa en sus poemas.
Si hasta ahora, ya nos anunciaba su sensibilidad hacia los que sufren, en Empatía, observamos un paso más, un cambio de registro por así decirlo, porque la poeta deja atrás su tono sobrio, de intimidad, y abre la puerta al grito, al espanto, al horror que le causan los malos tratos. Su poesía se convierte así en una denuncia, aunque, pese a la enormidad del tema y al compromiso que requiere, sus versos no pierden, en ningún momento, calidad poética.
Los poemas que forman el volumen van desde el verso amplio, casi libre, al arte mayor sin olvidar una estrofa que no tiene secretos para ella, el soneto. La palabra está al servicio de la denuncia, del testimonio. Son palabras duras, afiladas que se nos clavan como dardos en nuestra conciencia.
Los personajes del libro son dos, la mujer frente al maltratador. La debilidad frente a la prepotencia. Y aún hay otra voz, la de quien observa, la de quien denuncia, la voz de nuestra conciencia. A veces no existe el negro ni el blanco, solo el gris y eso la poeta lo sabe y, con extrema sensibilidad, nos ofrece una historia que va de la noche al día.
El libro se divide en cuatro partes, Amargor entre los labios (centrados en cómo se siente la persona maltratada), Todos los silencios (ahonda en el miedo en el que se instalan las personas maltratadas), Sonetos del desamor (que repasan el paisaje físico y psíquico de la persona maltratada) y Resurgir (que, como anuncia la palabra, se centra en la idea de que es posible salir adelante y empezar de nuevo).
Empatía es un poemario de coraje, valiente, honesto, que no soslaya la dureza del tema, que se convierte en un vigía que denuncia y clama a los cuatro vientos dando voz a los débiles y vulnerables y clamando con ellos. Sin duda, a nadie dejará indiferente el libro.

domingo, mayo 21, 2017

Natalí Tentori -Elizabeth Builes,
Kalandraka, 2017

Arroz con leche es el actual Premio de Poesía para Niños Ciudad de Orihuela. Está formado por un ramillete de poemas que tienen en común un aspecto gramatical; esto es, la autora, Natalí Tentori, escoge un verbo en infinitivo para nombrarlos. Así, Bordar, Abrir la puerta, Jugar, Barrer, Cazar, Lavar, Perdonar, Hilar, Tejer, Reír, Portear, Bendecir, Descansar, Conversar, Cantar o Llorar son los títulos de los poemas, unidos, además, por una cuestión de significado. Precisamente de la canción tradicional Arroz con leche toma la poeta parte del entramado externo de su texto, aunque, como veremos le da una nueva perspectiva, un nuevo significado.
Arroz con leche enlaza con la campaña argentina NiUnaMenos que, a través de las redes sociales, denuncia la violencia de género femenino. Y femenino es el universo de estos versos que, con un lenguaje hermoso, rotundo, cargado de matices y tremendamente rico, nos acercan a las relaciones afectivas entre abuelas, madres e hijas. Es un mundo íntimo el que aquí se desvela, un mundo pequeño y compartido, cargado de secretos, de artes ancestrales, de cariño, de ejemplo y de memoria. Ese mundo de las mujeres tan arraigado a la tierra es el que, con ojos de niña, contemplamos en Arroz con leche. 
Los poemas está cuajados de imágenes de la naturaleza, de lo cotidiano, de oficios antiguos, de canciones, de emociones y de sentimientos. Son poemas en los que la rima no importa ni el metro, ya que se acogen a la polirritmia, pero, como ya hemos dicho, el idioma lleno de matices, de secretos; el idioma rico de los diálogos, de las palabras heredadas, de los sueños, de las melancolías, de las tristezas de niños, de las manos de la abuela, del trabajo de las mujeres; ese idioma común, hermoso y rortundo, es el dueño absoluto del poemario. Las palabras saben, huelen, lloran, juegan, se dan la mano, se esconden, se lavan la cara y se ríen porque tienen vida y coraje.
Las ilustraciones sugeridas, esbozadas, contenidas, aunque firmes, de Elizaberh Builes y tenuemente coloreadas nos abren los ojos a la naturaleza, al mar, a los sueños, a la vegetación, al cariño de las manos y de los afectos de las abuelas y, sobre todo, a la ternura de este universo mínimo, pequeño, pero tan repleto de símbolos y de sensibilidad.
En definitiva, un poemario para almas sensibles que disfrutarán por igual niños, sobre todo niñas, y adultos, sobre todo madres y abuelas,  ya que, en definitiva, como se lee en el poema Epílogo, apela a una mujer:
"que crea en sí misma
y salga a luchar
por conquistar sus sueños
de más libertad".
La imagen del corro con la que se ilustra la portada y se cierra el poemario es una metáfora de esta unión y complicidad que se crea en Arroz con leche


domingo, mayo 14, 2017

L`Àlex i el ratolí de corda,
Leo Lionni
Kalandraka, 2017

El llibre que estem recomanant ara mateix es pot considerar un clàssic contemporani, atès que va ser publicat l`any 1969. És bo i necessari que els nens lectors d`avui s`acostin a aquest text amb la seva mirada actual perquè. segur, que entendran millor que ningú l`amistat entre l`Àlex i el Guim.
Els dos protagonistes són dos ratolins diferents, un, l`Àlex, és real i comença a sentir-se molt sol perquè tothom el fa fora i tothom el rebutja. En canvi, el Quim, que és un ratolí mecànic està molt content perquè és el favorit de la nena que sempre juga amb ell i ningú li té por.
D`alguna manera l`Àlex decideix que vol ser també con el Guim i es posa en mans d`un llangardaix màgic que té el poder de donar-li allò que vol. Peró...ep! Què passa? Semba que en Guim ja no és tan feliç, perquè la seva nena l`acaba de deixar entre les andròmines doncs té una nova joguina. Llavors, qui té més sort, l`Àlex o en Quim?
Finalment és el ratolí mecànic que canvia de natura i es torna real perquè el seu veritable amic, l`Àlex, de manera molt generosa, ha demanat pel seu amic el desig que tenia per ell. Així en Quim i l`Àlex podran compartir espai, somnis i il.lusions.
l´Àleix aprèn una lliçó cabdal que podran entendre molt bé els lectors: l´afecte passatger no serveix de res, l`afecte que va acompanyat de l`amor i l`amistat és el que ens fa ser millors persones i el que ens fa créixer. 
El text, per altra banda, està il.lustrat amb la tècnica del collage i mostra unes imatges senzilles, clares, molts impactants i plenes de llum, que, segur, faran que els més petits es fixin bé en els dos personatges i les coses que els rodegen.
L`Àlex i el ratolí de corda va adreçat als pre-lectors o als primers lectors, però tots en gaudirem de la seva lectura, com ens passa amb altres títols d`aquest creador holandès , ja un clàssic, com dèiem, de la literatura infantil. Recordem que amb aquest text va ser premiat amb la Medalla d`Honor Caldecott.




La presentación de La lucidez del alba desvelada el próximo 25 de mayo, en Madrid, en la sede de l`AEAE, reunirá, de nuevo, a amigos y creadores de las dos orillas, nombre que recibe este blog que pretende, precisamente, eso, unir las dos orillas y propiciar el intercambio cultural y humano entre todos los que creemos en la palabra.
Compartirán mesa y arroparán al poeta español, el escritor Aurelio  González Ovies, la escritora María García Esperón y quien está escribiendo estas líneas, Anabel Sáiz.



domingo, abril 30, 2017





PALABRAS PARA EL GUERNICA,
Anabel Sáiz Ripoll (26-4-2017)

¿Está en el recuerdo? ¿Lo crees?
Miramos hacia otro lado y seguimos,
Con las rutinas,
El día de unos y de otros,
Prisas, quimeras,
Pareciera que todo da vueltas
Y el centro se ha perdido.
Sentados en el dolor
Algunos se frotan las manos.
¿De verdad pasó ya?
No más muertes ni espantos
No más guerras ni disparos.
Ahora  a respirar aire puro,
A vivir nuestras pequeñas vidas,
Felices, contentos, confiados,
Ya pasó, no más guerras… ¿Pasó?
Y llega la noche con su tono gris
Y cambian los rostros
Y las armas;
Cambian los escenarios,
No es Guernica, ya no, está más lejos.
¿Más lejos, de verdad lo crees?
Y sigue la metralla devorando a los niños,
Matando a las madres,
Humillando a los hombres.
Y ya no es aquí, y respiras hondo,
Pero es al lado, son como nosotros,
Gentes que huyen,
Que corren,
Que buscan refugio,
Que piden un hombro para llorar.
El toro y el soldado,
La mujer y el niño,
El caballo malherido
Siguen gimiendo,
Siguen clamando
Porque todavía no descansan.
Todavía dura ese bombardeo
Que un 26 de abril,
Tal como hoy,
Asoló a un pueblo;
Sigue arrasando,
Mientras, unos, impotentes, lloran
Y otros, prepotentes, trafican con las lágrimas, la sangre y la vida.

sábado, abril 22, 2017

Músics de carrer (Ernest i Celestina),
Gabrielle Vicent,
Kalandraka, 2017

Ernest és un ós afectuós i bondadós i la Celestina és una rateta, intel.ligent i molt intuïtiva. Així
són els personatges d`aquesta sèrie de Gabrielle Vicent, que es pot considerar, sense dubte, ja un clàssic de la literatura infantil.
En el llibre que acaba de regalar-nos Kalandraka, ens trobem un episodi tendre i realista alhora, que no fuig dels problemes quotidians i que ens parla d`un aspecte no gaire llunyà com és la pobresa. En Ernest i la Celestina viuen amb pocs recursos i necessiten diners per solucionar unes goteres de la seva casa, però amb prou feines poden viure amb el que tenen. Ernest no sap com fer-ho i decideix anar a dormir. És la Celestina qui troba una solució i l´impulsa a l´acció. El fa tornar a tocar el violí per demanar al carrer, encara que, en un primer moment Ernest, es resisteix, acaba fent-ho i, quan no té èxit, se sent molt decebut. Llavors torna a ser la rateta qui troba una nova solució: ell tocarà i ella cantarà. Van tant bé que recullen molts diners, però se`ls gasten amb menjar...Un altre dia solucionaran les goteres.
Els dos personatges es complementen, com una mena de Quixot i Sancho. Ernest és gran, reflexiu i molt pessimista. No cerca solucions, se sent moltes vegades abatut. Celestina en canvi és llesta, somniadora, hàbil amb la paraula i també, de vegades, exigent i capritxosa. Hi ha com una antítesi perquè el personatge que hauria de trobar les solucions no ho fa i el que les hauria de rebre, és qui es mostra sempre actiu. I això és un valor important en el conte perquè, a la vida, els estereotips no funcionen gaire bé. 
En Ernest adopta el rol d`una figura protectora, una mena de pare i la Celestina és com la nena, petita, juganera, espontània i molt emprenedora. Junts es complement i junts, malgrat no ser iguals, se senten bé i es donen força.
Per altra banda, les il.lustracions, dolces, detallistes, suaus tenen gran importància perquè, de vegades, desapareix el text i els lectors han de llegir les imatges i prestar-ne força atenció.
L`amistat, la superació de les adversitats, les necessitats quotidianes, l`optimisme malgrat tot i la manca d`interès en les coses materials són aspectes que ens trobem en el conte i que ens semblen ben apropiats pels primers lectors.
L`Ernest i la Celestina es conformen amb el que tenen i valoren cada moment de la seva vida. Són senzills i viuen en pau amb ells mateixos.

El libro secreto de las princesas que también se tiran pedos,
Ilan Brenman - Ionit Zilberman,
Algar, 2017

Hace unos años, en 2011, pudimos leer una historia irreverente y muy divertida, Las princesas también se tiran pedos. Poco después, llegaba el no menos original Los animales también se tiran pedos. En ambos, conocíamos a una niña muy curiosa, Laura, quien ponía a su padre en serios apuros al preguntarle por los asuntos digestivos de princesas y animales. En los dos libros, el padre salía airoso y el lector descubría que, tras las apariencias de perfección y remilgo de ciertas princesas, existe una realidad que las hace muy cercanas, humanas, diríamos. Pues bien, han pasado los años, Laura ha crecido, pero su curiosidad no cesas. Ahora ella ya sabe leer y, un buen día, sentada en la biblioteca que tan bien conocemos de los dos anteriores títulos, la de su padre, observa un libro que le llama la atención: El libro secreto de las princesas. Entonces, como suele suceder, un recuerdo lleva a otro y Laura, emocionada, abre el libro singular. Esta vez no busca cuestiones de flatulencias, sino que le llama la atención un capítulo: "¿Por qué siempre hay villanos?". Y aquí comienza la historia de El libro secreto de las princesas que también se tiran pedos.
Ilan Brenman no defrauda nuestra expectativas porque se introduce en un tema políticamente incorrecto, por decirlo así, el de los malos de los cuentos. A través de tres malvados, como son la bruja de Hansel y Gretel, el gigante de Las habichuelas mágicas y la no menos bruja de Rapunzel, se nos trazan tres vidas, tres itinerarios personales singulares. Se demuestra que un villano no nace, sino que son las circunstancias, muy adversas, complicadas, las que hacen que sea así. Tanto nos convence que al terminar el libro, con Laura aún embebida en él, decidimos que estos malos tan malos nos caen mejor, es más, nos caen francamente bien. Y que los que nos empiezan a resultar antipáticos son los otros, porque han tenido demasiada buena prensa y porque, en el fondo, no pueden ser tan perfectos.
Ilan Brenman nos ofrece otra manera de leer los cuentos clásicos, desde una nueva perspectiva, enriquecida, llena de detalles, de contenido y de significado humano. Al fin y al cabo, somos lo que somos según nuestra experiencia, nuestras amistades, nuestros afanes.
Las ilustraciones, de Ionit Zilberman, tienen la habilidad de presentarnos a una Laura, ya crecida, casi adolescente, aunque con unos trazos similares, pero mayor. Es como volver a casa porque nos encontramos con un personaje querido al que, muchos niños, reconocerán. Es más, los lectores anteriores, como Laura, también han crecido y también saben leer solos. Siguen, por decirlo así, un mismo itinerario vital. Conocemos, gracias a las ilustraciones, también a los villanos, cuando aún no lo eran y captamos, con generosidad, los matices de su vida anterior, cuando todo aún les sonreía.
El libro, sin duda, es muy recomendable para los niños y niñas que ya saben leer y que, tal vez, conozcan los dos anteriores, aunque si empiezan la serie por este, seguro que querrán saber más e investigarán en los dos primeros títulos.
Excelente esta visión fresca y directa de los cuentos clásicos, sin prejuicios, iconoclasta, incluso, pero muy necesaria. Además, está narrado en tercera persona, pero pidiendo continuamente la complicidad del lector, con el que cuenta continuamente. Es, por otro lado, un ejemplo de que la lectura puede proporcionar momentos estelares en los lectores. El ejemplo es Laura quien pierde la noción del tiempo leyendo. Así, sin duda, les pasará a los que abran este libro.